| Artesanía | |||||||
| ENCAJE DE BOLILLOS El encaje de bolillos es una labor que se realiza en Aldea del Rey desde época muy antigua. Hubo un tiempo en que desapareció casi por completo. En la actualidad está resurgiendo con fuerza, gracias a los cursos que se realizan para que ésta tradición no desaparezca y sea aprendida por las nuevas generaciones. El encaje es un tejido ornamental, formado por hilos de seda, lino, algodón, oro, plata, entrecruzados, torcidos o anudados, que consiguen motivos definidos, y para los que se usa la aguja o los bolillos. Técnicamente el encaje consta de dos elementos: el motivo, flor ó galón, que constituye la parte más sólida y elaborada del tejido, y el fondo, que sirve para sostener el motivo en su lugar adecuado. Refiriéndonos al encaje de bolillos, se puede añadir que se trabaja sobre un patrón de cartón, dibujado y agujereado, sujeto a una almohadilla, en donde los hilos pendientes y arrollados en los bolillos, van tejiendo lo que indica el dibujo. Las diferentes vueltas y entrecruzamientos de estos hilos, se sujetan con alfileres ("agujillas") que atraviesan el patrón ("picao") y se clavan en la almohadilla, coincidiendo con los agujeros del dibujo. Técnicamente, la realización del encaje de bolillos necesita unos elementos propios, la almohadilla, picados ó patrones, bolillos, hilo, alfileres y escalerilla. -La almohadilla: tiene forma cilíndrica y alargada. Se hacen de paja de centeno, metida en bolsas de lienzo y recubiertas de papel azul. Sobre ellas se pega el "picao" con "engrudo", (pasta viscosa que se hace con harina y agua). Su fabricación siempre ha sido casera. -Picados ó patrones: Sus dibujos son muy variados. En cuanto a la técnica de realización de los "picaos" aun hoy se dibujan y pican a mano. -Bolillos: palillos de boj u otras maderas, torneados o trabajados a mano, que se dividen en tres partes: el mango, la caja y la cabeza. En la caja va el hilo arrollado, la cabeza sujeta la vuelta del hilo, y el mango es la parte que toma la encajera. El número de bolillos que se usan para cada labor, depende lógicamente del ancho de ésta. Para las puntillas muy estrechas basta con una docena. En cambio, hay encajes que llevan varias docenas (a veces más de veinte) y parece un verdadero laberinto, para el profano en esta artesanía, saber cuáles corresponde coger. -Hilo: todos los gruesos de hilo han tenido su aplicación para hacer encaje. Sin embargo, hay unos más usados porque se adaptan mejor a la realización del encaje. -Alfileres: se suelen usar "agujillas" que son alfileres con cabezas de colores. Para los trabajos más delicados, como la blonda, se ponen alfileres dorados, inoxidables, que llaman "planchicas". -Escalerilla: es un soporte de madera, sencillo y en forma de trípode, de unos 60 cm. de alto, que lo forman dos tablas laterales y tiene una tabla de cabecera y otra más bajo, para que quede firme. La encajera, trabaja sentada en silla baja de enea, apoyando la almohadilla sobre las rodillas y la "escalerilla". Hay que distinguir dos tipos bien diferenciados del encaje de bolillos: el realizado en hilo y el de seda. Este último proyectado, principalmente, para la mantilla española. En cuanto al encaje de hilo (que es el que se trabaja en nuestra localidad) tiene infinidad de dibujos y formatos; es típico en toda la zona las "aplicaciones", que son piezas para incrustar en la tela. Los encajes se conocen y dividen según las partes que los componen, y éstas tienen sus nombres propios: el pié; los picos ó corona; el fondo de mallas iguales ó desiguales; los puntos. Puntos: "punto de bruja"; "punto bretón"; "cruces de cadeneta"; "punto encontrao"; "lenceao"; "medio punto"; "punto abierto"; "punto de carrerilla". Los dibujos más representativos son: "la pluma", "la campana", "la flor cubana", "la peineta", "la espiga", "el corazón", "la pera", "la raspa", "el vilano", "el palico", "el pensamiento", "el abanico", etc. Las creaciones que se consiguen con los bolillos son muy variadas, desde encajes para adornar sabanas, toallas, mantelerías; hasta tapetes para las mesas, pañuelos, colchas, guantes, abanicos, etc. ARMADURAS DE "ARMAOS" Los "armaos" forman parte de la Hermandad de Jesús Nazareno. La historia de la Hermandad comienza en el año 1853, aunque su petición para crearla fue aprobada el 29 de Agosto de 1861. Dicha Hermandad enmarca todos los actos y servicios de la Semana Santa; actualmente está compuesta por 4 secciones claramente diferenciadas en su cometido y en sus fechas de fundación. Dichas secciones son: Los "armaos", los nazarenos, los blanquillos y la Hermandad de la Soledad. La "Compañía de Soldados Romanos" vulgarmente llamados "armaos" se creó el 16 de Abril de 1865. La componen, junto a la banda de cornetas y tambores, más de 60 personas, al mando de un sargento gastador, 4 tenientes, un capitán ayudante y un capitán. Su uniforme consiste en chaquetilla encarnada, pantalón de punto blanco, cinturón y faldilla, ambos encarnados con galones dorados, armadura, plumero de cerda, una "pica" ó lanza y botas de piel que en algunos casos van bordadas. Las armaduras se fabrican artesanalmente por personas del pueblo dedicadas a esta tarea. Los materiales utilizados han ido evolucionando con el paso del tiempo. Las primeras se realizaban en hoja de lata, pero actualmente se están sustituyendo por otras de acero inoxidable que son más brillantes y vistosas. Levan también incrustaciones doradas. Constan de varias piezas para permitir cierta movilidad a las personas que las llevan; el casco y la lanza son del mismo material que la armadura y ésta última lleva en su extremo superior un banderín bordado también artesanalmente; el casco lleva un plumero que puede realizarse en distintos materiales. Los más usados son de pita teñida de rojo ó amarillo aunque las más bonitas son las de cola de caballo, por su aspecto más sedoso. ENEA La enea nace silvestre en las márgenes de los ríos. Es una planta de largas hojas, propia de lugares húmedos. Hasta que el éxodo rural acabó con ella por faltar la limpieza necesaria en las riberas, crecía a sus anchas protegida por la mano del hombre, que cortaba en cambio otras plantas rivales. La época idónea para su recolección es en los meses de Julio y Agosto. Se recoge cortándola con una hoz. Después se extiende al sol, en un sitio llano, para que las hojas se decoloren y queden amarillentas, perdiendo el verdor natural. Pasados unos quince días se considera que está "curá " y puede ser recogida en manojos. De esta forma se conserva varios años, en un lugar seco, bastando con introducirla cuatro horas antes de ser utilizada en agua, para que recobre su flexibilidad primitiva.
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La
enea , también llamada nea y anea, es la materia prima
fundamental para confeccionar asientos para sillas y
sillones, por un procedimiento que tiene mucho que ver
con el quehacer artesano. La persona que se encarga de
hacer los asientos se llama sillero. El sillero era
artesano de dedicación complementaria. Durante la
primavera, el verano y el otoño se dedicaba a las tareas
del campo, pero en invierno trabajaba en la confección y
arreglo de sillas, aportando con este quehacer alguna
ayuda a la economía familiar, y entreteniéndose al
mismo tiempo en las largas veladas invernales. El
aprendizaje del oficio era paralelo al de las tareas
agrícolas.
El proceso de confección del asiento es el mismo para cualquier tipo de piezas (sillas, sillones, banquetas, etc.), aunque varíe la forma de la armadura de madera, en función del gusto del usuario sobre dos ó tres modelos habituales. También se confeccionan "posaeros". La decadencia de este oficio acaeció aproximadamente a partir de los años 50, década en que comenzó el éxodo rural, los materiales nuevos invadieron el mercado, la moda y el poder adquisitivo hicieron olvidar los usos tradicionales. Aunque actualmente la situación del oficio es poco halagüeña, quedan algunos silleros de edad avanzada, que continúan reparando las sillas rotas y confeccionan algunas nuevas. También confeccionan los típicos "posaeros" como elementos decorativos.
ESPARTO Ha demostrado la arqueología que el esparto es uno de los vegetales más trabajados desde la antigüedad, como han puesto de manifiesto varios de los hallazgos. Este vegetal recibe el nombre también de espolín y se da en las zonas manchega, levantina y meridional de España. El clima duro, de inviernos fríos y veranos ardientes característicos de nuestra zona es propicio para el crecimiento del esparto. Esta planta florece en primavera. Se produce principalmente, en cerros o en tierras que estén sin cultivar. La recolección del esparto se hace con un instrumento llamado "cogedera" ó "arrancadera" que se cuelga al hombro, en la cintura o en la muñeca izquierda. Una vez arrancado el esparto, hay dos formas de trabajarlo, bien crudo o bien cocido. En nuestra localidad se trabaja el esparto crudo. Después de haberlo recogido se extiende para que se seque bajo la acción del sol. Mediante su acción fotoquímica, pasa del verde al amarillo. De esta forma el esparto adquiere consistencia. Inmediatamente, se limpian los hilos del esparto, quitándole las puntas y las imperfecciones, seleccionándose las mejores. Una vez se han hecho estas labores se cogen los manojos y, o se estrujan con la mano o se golpean con mazas de madera sobre una piedra para que resulte más flexible su manejo. Después, el esparto se introduce en agua durante un día para que esté más suave. Luego se escurre . La siguiente operación es la obtención de tiras de esparto para realizar cualquier pieza. Para esto se hace necesario preparar unas tiras entrecruzadas que se trenzan y que reciben el nombre genérico de "pleitas" o de "llata". A los manojillos de esparto que se van introduciendo en el trenzado se les llama "ramales" y de ellos depende la anchura de la pleita. Cada tipo sirve para elaborar una determinada pieza. La pleita más ancha se compone de 17 ramales. Antiguamente se utilizaba en la confección de los serones, pleitas para quesos, seras, esteras y aguaderas. La de 13 ramales es la más estrecha, y se utiliza en la confección de objetos pequeños, aunque a veces también sirve para hacer serones. Los trenzados a base de menos cabos no reciben ya el nombre de pleita, se llaman cinchillos, y constan habitualmente de 5 ramales. El sobijo ó niñuelo, es una trenza fina, de 3 ramales, que se usa para coser; la tomiza ó madejilla, tiene la misma estructura que la anterior pero es un poco más gruesa y se utiliza para reforzar las piezas en el basteo, y como atadero de objetos. El último paso es el cosido, que es sin duda la operación más difícil de todas las que se realizan con el esparto. Las piezas que se elaboran con el esparto son: aguaderas: se usaban para el transporte de líquidos envasados en cántaros o en cantaras, e iban colocadas sobre el lomo de alguna caballería. Dejaron de fabricarse al instalarse el agua corriente en las casas y a causa del abandono del pastoreo. Son pues una de las muchas piezas en decadencia, que se hacen sólo por encargo. Cebero- se utilizaba en las cuadras para echar en su interior grano, habas, etc, que la caballería comía. Espuerta: sirve para transportar distintas materias como tierra, piedras, patatas, la uva en la vendimia o sacar la basura de las cuadras. Estera: sirve para alfombrar cualquier habitación. Baleos: especie de alfombra circular. "Posaero": es un tipo de asiento muy característico de nuestro pueblo en épocas pasadas, y actualmente se usa como elemento decorativo. Está confeccionado por una serie de pleitas de esparto, que se enrollan y se cosen, hasta obtener un cilindro que constituye el asiento. En la base, se le hace un asa, a modo de presilla, y se coloca sobre la parte destinada a asiento una piel de conejo. Se usaba como asiento de calle y como taburete para la lumbre. Es sin duda una pieza de capricho, confeccionada por su sencillez por cualquier cabeza de familia, y que carece por tanto de salida comercial. Asiento de esparto: característico de nuestra zona; cuando el asiento de las sillas o taburetes se rompían se utilizaba el esparto para repararlos. Se realizaban asientos con distintas labores y motivos.
Antiguamente cada una de estas piezas tenía una misión específica, en la actualidad muy pocas se fabrican al no ser necesarias en la vida cotidiana. Se usan como elementos decorativos en ambientes rústicos, y son realizadas por las personas mayores como entretenimiento. MIMBRE Es un vegetal que se utiliza desde épocas muy antiguas. El mimbre es la rama de la mimbrera, especialmente la desnuda, son ramas amarillas, largas y flexibles, se emplean en cestería. Crece en las orillas de los ríos, acequias, arroyos y marismas. Actualmente es cultivado. En la cestería tradicional, los procesos de almacenamiento y previa recogida, no pueden ser más sencillos. El mimbre se corta en septiembre u octubre y se guarda en un lugar seco, para utilizarlo cuando se necesite. Para ello basta con meterlo ocho días en agua, a fin de que recupere la flexibilidad que tenía cuando fue cortado, y pueda ser trabajado con comodidad. En algunos casos el mimbre se pela, especialmente cuando se destina a usos culinarios o higiénicos, como por ejemplo los cestos para la comida, la costura, la compra, etc. En las tareas agrícolas se usaban, en cambio, cestos de mimbre sin pelar, que tenían generalmente un aspecto más tosco que los anteriores. Actualmente el mimbre que se utiliza es el blanco con fines decorativos. Los utensilios necesarios para la cestería del mimbre son unas tijeras y una navaja. En este oficio, las manos constituyen, sin duda, el utensilio primordial. Las piezas confeccionadas con mimbre sin pelar se destinan principalmente a tareas agrícolas y son: espuerta, esportilla y cesta principalmente. Con mimbre blanco o pelado se hacen siempre cestas más finas como cestillas de encaje empleadas como costurero, cesta para la merienda, cesta para la plancha, cestas paneras, etc. Actualmente las piezas se confeccionan con mimbre blanco. Este puede barnizarse, y así conseguir un acabado más vistoso y decorativo. Las personas que realizan ésta actividad son generalmente mujeres, que aprenden en distintos cursos ésta técnica, realizando así una importante labor para evitar que ésta tradición desaparezca. PITA La pita es la fibra que se extrae de las hojas del Agave Amerinana. Con la pita se pueden realizar los mismos trabajos que con el esparto. La pita se trenza para obtener distintos objetos. Entre ellos se encuentran: esterillas forros para bombonas de cristal, asientos para sillas y taburetes (en los que se pueden realizar cenefas muy variadas), cordeles que se emplean en las tareas agrícolas y reciben distintos nombres en función de su grosor y longitud: maromas, sogas para acarrear, cuerdas de tender ropa, cordeles, etc. |